jueves, 20 de febrero de 2014

Sólo si me obedeces



Durante muchos años el acontecer político y social de Venezuela ha estado sometido a las conveniencias económicas y partidistas de los representantes del gobierno de turno. Por largas décadas la “gobernabilidad” de la nación se ha estudiado, medido, analizado y presentado en estadísticas puestas a conveniencia de la “respuesta correcta”. Pocas veces se ha presentado a quien pregunta. Con exceso de ingreso petrolero, pocas responsabilidades para entregar cuentas y buenos motivos para “seguir como estamo”s, el pueblo vio pasar gobiernos y gobernantes que hacían o no hacían su labor, pero al parecer nos dejaban vivir en “paz”. Así aprendimos a no preguntar, a no pedir cuentas?

Nacida después del derrocamiento de Pérez Jiménez, crecí escuchando la seguridad con la que se vivía bajo ese gobierno; que se podía dormir con las puertas abiertas; que quien cometía un delito lo pagaba con cárcel; que disponíamos de todos los servicios públicos y todos funcionaban; que las mejores obras de infraestructura que tiene el país habían sido construidas durante ese gobierno.
Mencionan que en esa entonces había orden, respeto, educación, trabajo, seguridad, alimento, servicios, planificación. En fin el gobierno nos daba todo lo que necesitábamos, lo único de lo que no disponíamos era de libertad.

Eso cuentan mis mayores. No había libertad para transitar por las calles después de ciertas horas de la noche, ni para reuniones en grupos, ni para escribir, ni para cantar, ni para expresar opinión. Estas actividades requerían permiso previo del gobierno. No había libertad de culto, ni de militancia política -no había libertad ideológica-.
Esas medidas represivas sobre la acción del ciudadano explican bien por qué el pueblo de a pie, sostenía la idea de que había seguridad. Mis mayores no expresan, ni hacen referencia a que había justicia. Cometías un delito e ibas preso… faltabas a la ley te detenían, sin que mediara la necesidad de una acusación, una denuncia. Quién establecía lo que era delito? Al estar restringida la libertad de pensamiento, cualquier acción contraria al pensamiento del gobierno y del estado, eran delitos.

Como toda dictadura ese gobierno ejemplar establecía las bases paternalistas de: ciudadano-hijo te doy todo lo que –a mi juicio- necesitas, sólo si me obedeces.

Cuando  el gobierno te ofrece todo lo que “necesites” a cambio de tu pensamiento, ¿qué es lo que está en venta?, ¿con qué paga el ciudadano común?.
Es desde esta reflexión de donde surge mi intriga de Quién defiende mi libertad?
– en la relación gobierno/sociedad sobre quién recae la responsabilidad de solucionar los problemas públicos?
- Hasta donde mi ideología política o social define los derechos que me corresponden como ciudadano?.

Son estas las mismas preguntas que ahora corren por las calles de Venezuela, representadas por estudiantes, amas de casa o niños.
Será que estos ciudadanos de a pie también se preguntan cómo se establece lo que es un delito?
En los últimos meses he escuchado hablar de muchos ilícitos… ilícitos cambiarios, ilícitos en los márgenes de ganancia, por mencionar los mas populares. Las palabras fraude, usura y ladrón son usadas repetidas veces en cualquier hecho que se considere noticioso, o mejor aún en las cadenas nacionales del presidente de la República.
Por eso me pregunto, el gobierno públicamente califica al ciudadano, sin pasar por los órganos administrativos a quienes les corresponde vigilar la justicia? Esto le corresponde hacer al Ejecutivo? 

Juan Jacobo Rosseau en su obra el -Contrato Social- describe las funciones y responsabilidades del Estado y del Gobierno:  "el Estado es una forma de asociación capaz de defender y proteger con toda la fuerza común la persona y bienes de cada uno de los asociados”. Se trata de una relación contractual coordinada y regulada por la ley, para definir los derechos y obligaciones de cada una de las partes, que se compone de los elementos: Población, Territorio y Gobierno.

¿QUIEN ES EL RESPONSABLE DE SOLUCIONAR LOS PROBLEMAS PÚBLICOS, EL GOBIERNO O EL ESTADO?

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